- De que algún día esto se acabe y todo lo preciado que tenemos se esfume. De dejar de importarle a la gente, o simplemente a nosotros mismos. Miedo de encontrarte solo y que nadie te escuche, aunque haya gente ahí. Miedo de perder la confianza en ti mismo, de dejar de quererte. Miedo de pensar que todo lo bueno ha desaparecido y que estamos atrapados en un pozo sin final, del que nadie puede sacarnos. Miedo de todo, de que todo desaparezca, se acabe. Porque al fin y al cabo moriremos solos, nadie estará con nosotros para siempre, excepto nosotros mismos.